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¿Qué es la Comunidad Sorda?
La Comunidad Sorda hace
referencia al tejido social formado por personas que comparten
objetivos comunes. También implica la conciencia de una identidad
individual y colectiva concreta que genera un compromiso de
cooperación con el grupo de una u otra forma.
¿Quiénes forman parte de la
Comunidad Sorda?
No todas las personas sordas forman parte de la Comunidad Sorda;
además las personas oyentes pueden también ser miembros activos de
ella. Es evidente pues que la cohesión que sustenta la Comunidad
Sorda no se basa en factores audiológicos o médicos sino en valores
lingüísticos, sociales y culturales que identifican a las personas
sordas.
El término Comunidad Sorda es de
reciente creación, y ha supuesto un cambio en la forma de ver a
las personas sordas por parte de la sociedad.
Existen dos formas de ver y
entender a la persona Sorda:
Una es la perspectiva clínica o
patológica, propia de quienes toman como referencia las actitudes y
valores de la mayoría de los oyentes como "estándar" o "norma"; en
este sentido, las personas Sordas comportan una desviación de esta
norma; y la perspectiva cultural, que se centra en la lengua, las
experiencias y los valores de un grupo particular de personas, en
este
caso Sordas.
La perspectiva patológica ha sido
tradicionalmente la de la mayoría de las personas oyentes y está
sustentada sobre la percepción que ciertos profesionales han tenido
de las personas Sordas. Esta será una visión "externa", que
concebiría a las personas Sordas como diferentes de las personas
oyentes.
El enfoque clínico-patológico
que ha venido predominando, más allá de ser una simple actitud, se
ha convertido en una fuerte corriente que ha tenido gran influencia
en el ámbito psicológico y educativo y ha limitado el campo de las
posibilidades de desarrollo de las personas sordas.
La visión médica tradicional, centrada en las
limitaciones y carencias de la persona y cuyo principal objetivo es
lograr la “normalización” social empezó a ser cuestionada con las
primeras investigaciones que se realizaron sobre las lenguas de
signos y las características sociales y culturales de sus usuarios.
La otra es la perspectiva
cultural, estudiada y tratada recientemente, que aparece como
resultado del reconocimiento de la Lengua de Signos como una lengua
separada (no como una desviación de la lengua parlante oficial).Este
reconocimiento ha conducido a una nueva comprensión y aproximación
de la persona Sorda y su lengua.
Así, las personas sordas defienden
su consideración como grupo social y lingüístico diferenciado,
reclamando ser reconocidas desde el punto de vista de la capacidad
más que de la discapacidad auditiva. Desde esta perspectiva, se
destaca la comprensión de la sordera como un fenómeno
sociocultural, que considera a las personas sordas como un grupo
social minoritario con una lengua, una historia y una cultura
propia.
Ello comporta una visión "interna"
de la Comunidad Sorda.
Dicho esto, las características de esta definición de la Comunidad
Sorda son las siguientes:
a) Un grupo de
personas que comparten un medio común de comunicación (lengua de
signos), el cual provee las bases para la cohesión del grupo y su
identidad.
b) Un grupo de personas que
comparten una cultura común.
De esta manera, la Comunidad Sorda
es aceptada y respetada como un grupo culturalmente diverso con sus
propios valores culturales y lingüísticos. En cualquier caso, de lo
que se ha podido extraer en torno a la definición de la Comunidad
Sorda se deduce que es una realidad compleja. Por ejemplo, la
Comunidad Sorda no es como una comunidad étnica o religiosa donde,
generalmente una persona puede ser miembro perteneciente a ella o
no.
La Comunidad Sorda implica
considerar ciertos aspectos:
Primero,
que no todos los individuos Sordos son miembros de la Comunidad
Sorda. Algunos escogen actuar- o intenta actuar- dentro de la
comunidad oyente y, por tanto, no llegan a involucrarse en los
asuntos concernientes a la Comunidad Sorda.
Segundo,
que aunque la mayoría de los miembros de la Comunidad Sorda son
efectivamente, personas Sordas, sin embargo: puede ser posible que
las personas oyentes sean aceptadas como miembros de la Comunidad
Sorda si manifiestan y demuestran la adecuada actitud .
Tercero,
que teniendo en cuenta que las actitudes pueden ser expresadas de
muchas maneras y en diferentes grados, existen potencialmente una
serie de variables, de las cuales una persona puede obtener la
aceptación de la Comunidad Sorda.
Cuarto, que se dan diferentes tipos de aceptación
dentro de la Comunidad Sorda, dependiendo de las habilidades y la
experiencia de la persona, así como de su actitud. He aquí un
intento de despejar la naturaleza compleja de la Comunidad Sorda con
el que se pretende ilustrar a partir de varios estadios de
pertenencia o vinculación a la Comunidad Sorda.
Se basa en un análisis que proviene de ciertas investigaciones, las
cuales perfilan a la Comunidad Sorda.
Existen cuatro variables
potenciales que permiten identificar a los miembros de la Comunidad.
Estas serán:
1. La Audiológica. Se refiere a la situación de
sordera. Esta variable no corresponde a la situación de una persona
oyente, significa, sobre todo, personas Sordas que son aceptadas
porque se identifican con la Comunidad y en un nivel más profundo
que una persona oyente.
2. Lingüística.
Se refiere a la habilidad del uso de la lengua, influye también en
la aceptación de la Comunidad. Desde el momento en que los valores y
las metas de la Comunidad son transmitidas a través de su lengua, no
ha de sorprendernos que la fluidez en la Lengua de Signos es muy
importante.
3. Social.
Se refiere a la participación social y a la habilidad para competir
y realizar funciones sociales dentro de la Comunidad, sentirse
invitado a participar en tales funciones, ser atento y correspondido
en la amistad con sus miembros.
4. Política.
Se refiere a la capacidad y habilidad de saber influir
positivamente, colaborar y defender temas que afectan directamente a
la Comunidad Sorda. Naturalmente, el tipo de decisiones que se toman
y las propuestas que surjan influirán en el grado de aceptación de
la Comunidad.
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